Románticos poetas pensadores, seducen a las damas con sus letras. Con alma generosa y muy capaces de hacer con sus estrofas y matices poemas con arranques de pasión, y llenos de virtudes y bondad.
La edad y la experiencia del anciano le dan sabiduría y gran paciencia de espíritu, que brota de su ser. Es sabio porque enseña con palabras amables y pacientes, comprensivas, virtudes que ha forjado con los años.